El arte del siglo XX está caracterizado por lo que se ha denominado Indutria Cultural. Típica de la sociedad de consumo, intenta acercar el arte a toda la población, generando lo que se conoce como sociedad de masas. El avance de nuevas tecnologías de producción técnica, sumado al deseo de las personas de experimentar/vivir/poseer objetos artísticos porvocan que cada obra pierda su aura, es decir, su capacidad de ser única e irrepetible.
Por un lado, la reproducción técnica lleva el arte a lugares insospechados, mediante copias de los originales. Por otro lado, la producción en serie de los objetos artísticos provoca que las diferencias entre ellos sean sólo aparentes, y no tengan nada que ver con una valoración objetiva de sus características. Estas supuestas diferencias generan una ilusión de variedad en un contexto en el que las posibilidades de elección entre productos sustancialmente diferentes son nulas.
La obra artística se convierte en un objeto de mercantilización (en un cd, por ejemplo, y no en un recital) . Por lo tanto, la industria cultural funciona como un organismo en el cual se ve a las personas como consumidoras. De esta manera se deja de lado el contenido de la obra, y se ensalza la técnica.
Hay que aclarar que esto no sucede en todos los casos, siguen existiendo las obras artísticas únicas e irrepetibles. Sin embargo, es muy común en el terreno de la música o el cine. Otro ejemplo puede ser el Arte Pop de Andy Warhol, que se caracteriza por ser un arte seriado (en cuanto a la producción en masa) . De ser un artista privado, pasa a ser el jefe de una fábrica de trabajadores del arte, en la que se pueden producir obras como en una cadena de montaje. Lo que le interesa no es la singularidad de la obra, sino su masificación.
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